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SUMILLA: 1. Planteamiento del Problema; 2. Crítica al Estado Actual de la Legislación Tributaria; 3. El Programa Ambiental de la Constitución y el Principio Contaminador-Pagador; 4. Potestad Tributaria de los Gobiernos Locales; 5. Hecho Gravado de la Contribución sobre la Emisión de Gases Vehiculares Contaminantes; 5. Conclusiones

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:

“Cada uno de nosotros es una causa del calentamiento global, pero, a la vez, cada uno de nosotros puede convertirse en parte de la solución.” (Al Gore)

Actualmente, el clima global está siendo alterado significativamente (cambio climático) como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero, los mismos que atrapan la energía del sol haciendo que aumente la temperatura del planeta (calentamiento global). AL GORE , en su documental “Inconvenient True” (“Una verdad Incómoda”), advierte que el cambio climático no es un asunto del futuro, sino que se está dando en la actualidad, especialmente en los países en desarrollo. Esto resulta siendo muy preocupante, más aún si se tiene en cuenta que el Perú es el tercer país del mundo más vulnerable al calentamiento global, después de Honduras y Bangladesh , calentamiento que provocará el deshielo de los nevados de nuestra Cordillera de los Andes, amenazando así la futura provisión de agua de nuestro país . Al respecto, cabe señalar que los gases contaminantes producto de las emisiones de vehículos constituyen una de las principales causas del deterioro ambiental de nuestro país.

En ese contexto, cabe preguntarse ¿Qué acciones ha tomado el gobierno para reducir dichas emisiones? Pues bien, el Gobierno Nacional aprobó, en el 2001, los Límites Máximos Permisibles (LMP) de emisiones contaminantes para vehículos automotores, estableciendo que los vehículos cuyas emisiones superen dichos límites serán sancionados conforme lo establece el Reglamento Nacional de Tránsito; Sin embargo, nosotros consideramos insuficiente la sola utilización de esta medida para reducir dichas emisiones contaminantes, pues debe de tenerse en cuenta que todo vehículo automotor, en mayor o menor medida, contamina. Por tal motivo, este artículo busca tomar una determinada postura respecto a la posible utilización del tributo como un instrumento eficaz, eficiente y equitativo de protección ambiental.

2. CRÍTICA AL ESTADO ACTUAL DE LA LEGISLACIÓN TRIBUTARIA

Nuestra actual legislación tributaria no refleja el fin de protección ambiental, consagrado constitucionalmente, pues concede una serie de beneficios al agente contaminador, tal es el caso del impuesto al patrimonio vehicular, que sólo grava la propiedad de vehículos automotores con menos de tres años de antigüedad, incentivando de este modo la adquisición de vehículos antiguos, que son, precisamente, los que más contaminan; de igual modo el impuesto selectivo al consumo (ISC) que establece un monto fijo a los diversos tipos de combustible, sin ningún criterio de proporcionalidad al grado de contaminación que estos ocasionen. Por estas y otras muchas razones, compartimos la opinión del profesor CASTRO SÁNCHEZ-MORENO al señalar que “la política fiscal peruana (…) es una de las principales causas de la contaminación en el Perú.”

3. EL PROGRAMA AMBIENTAL DE LA CONSTITUCIÓN Y EL PRINCIPIO CONTAMINADOR-PAGADOR

Al respecto, el Inc. 22) del Art. 2º de nuestra Constitución Política, reconoce, en calidad de derecho fundamental, el atributo subjetivo de gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de la vida de la persona. Asimismo, en su Art. 67º establece que el Estado determina la política nacional del ambiente. Por su parte, el Código del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, establece que la política ambiental se rige, entre otros, por el principio contaminador-pagador , así en su Art. 1.6 establece que los agentes económicos involucrados deben internalizar los costos ambientales. Asimismo, establece que las municipalidades tienen la obligación de participar en la conservación del medio ambiente y los recursos naturales. Consiguientemente, aún cuando nuestro ordenamiento jurídico no regula de modo expreso la creación de tributos ambientales, sin embargo del mismo se desprenden principios que justifican su aplicación.

4. POTESTAD TRIBUTARIA DE LOS GOBIERNOS LOCALES

Ahora bien, respecto a la potestad tributaria de los gobiernos locales, nuestro Tribunal Constitucional (TC) ha señalado, en el Expediente Nº 00053-2004-AI/TC, que “(…) la Constitución reconoce potestad tributaria originaria a los gobiernos locales para la creación de tasas y contribuciones, siempre que: a) sea dentro de su jurisdicción; y b) sea dentro de los límites que señale la ley.” Agregando, además, que “las reglas de contenido material o de producción jurídica que sirvan para determinar la validez o invalidez de normas municipales que crean tributos (…) se encuentra previsto en las disposiciones de la Ley de Tributación Municipal y en la Ley Orgánica de Municipalidades.” En tal sentido, el Art. 60º, Inc. a), de la Ley de Tributación Municipal concede potestad tributaria a las municipalidades para la creación de tasas y contribuciones. Por su parte, los artículos 73º y 79º de la Ley Orgánica de Municipalidades, le confieren facultades para proteger y conservar el medio ambiente, y el artículo 80º del mismo cuerpo normativo le otorga competencia para fiscalizar y realizar el control de los elementos contaminantes del medio ambiente. En este hilo argumental, los gobiernos locales poseerían potestad tributaria de crear tasas y contribuciones de tipo ambiental, ello en virtud a la garantía institucional de la autonomía municipal.

Por otra parte, el TC también ha establecido, en el Expediente 00042-2004-AI/TC, que “(…) la potestad tributaria antes de someterse al principio de legalidad, esta vinculado por el principio de constitucionalidad; de ahí que su ejercicio no pueda hacerse al margen del principio de supremacía constitucional y del principio de fuerza normativa de la constitución.” Por tal razón, nuestro tributo ambiental debe de someterse al test de compatibilidad con los principios constitucionales de la imposición .

5. DESCRIPCION DEL HECHO GRAVADO EN LA CONTRIBUCIÓN SOBRE LAS EMISIONES VEHICULARES CONTAMINANTES

Tal como se señaló, los gobiernos locales tienen potestad jurídica para crear unilateralmente contribuciones y tasas. Al respecto, el Art. II del TP del Código Tributario, establece que las contribuciones son aquellos tributos cuya obligación tienen como hecho generador los beneficios derivados de la realización de obras públicas o de actividades estatales (o municipales); y las tasas son los tributos cuya obligación tiene como hecho generador la prestación efectiva por el Estado de un servicio público individualizado en el contribuyente y que, a su vez, se clasifican en arbitrios, derechos y licencias.

En este marco, siendo que la actividad municipal de prevención y de control del medio ambiente no constituye un servicio público individualizado en el contribuyente, sino que al contrario genera beneficios para todos los habitantes de la localidad, dicho supuesto no se podría encuadrar en el concepto de tasa. Por tal motivo, seguiremos nuestro análisis con respecto a la siguiente forma tributaria, la contribución.

En relación a la contribución, RIBÓ DURÁN y FERNÁNDEZ F. señalan que “se trata de una carga tributaria impuesta a unas personas determinadas en razón del beneficio o ventaja que para ellas o sus bienes se deriva de la actuación administrativa dirigida a satisfacer una necesidad colectiva que, además, repercute favorable y singularmente en favor de los obligados a pagar la contribución especial.” En tal sentido, el hecho gravado de una contribución sobre las emisiones vehiculares contaminantes, estaría dado por el valor económico que el sujeto pasivo del tributo deja de pagar (beneficio), al no asumir el costo de la limpieza (actividad municipal), monto pecuniario que deberá establecerse en proporción al grado de contaminación de dichos gases vehiculares. Por último, los gobiernos locales deberán destinar dichos ingresos a financiar obras públicas o un servicio público para contrarrestar el riesgo ambiental, especialmente en la promoción de sistemas de absorción de emisiones del aire y la promoción del uso de combustibles limpios.

6.         CONCLUSIONES: 

  • Los  gobiernos locales están facultados para incorporar instrumentos económicos, incluyendo los de carácter tributario, a fin de incentivar prácticas medioambientales adecuadas.
  • Las contribuciones especiales son el medio más idóneo para internalizar los costos de la contaminación y hacer efectivo el principio contaminador-pagador.
  • El hecho gravado de la contribución ambiental sobre las emisiones vehiculares contaminantes estaría dado por el valor económico que el sujeto pasivo del tributo deja de pagar (beneficio), al no asumir el costo de la limpieza del aire que contamina (actividad municipal).
  • Los recursos recaudados por este concepto deben dirigirse a proyectos ambientales coherentes con el plan de desarrollo de las municipalidades.
  • La contribución ambiental sobre emisiones vehiculares permitirá desincentivar determinadas conductas en el sujeto pasivo del tributo con el fin de promover el cumplimiento de los objetivos de política ambiental.

Saludos Iniciales

Lo que publicaré en el presente blog, no es más que el avance que haga respecto a una investigación que pienso titular “La Contribución Ambiental Sobre las Emisiones de Gases Vehiculares en Relación con los Principios Constitucionales Tributarios”, y que me permitirá, en lo posterior, diseñar un Proyecto de Ordenanza Municipal que contribuirá a hacer posible el principio “El que Contamina Paga”. Sin más, agradeceré cualquier comentario que aporte a este fin.